Las 5 Sabias de La Plata
En La Plata existen muchas historias protagonizadas por mujeres que merecen ser contadas. Pero también como pasa en muchos lados, el rol de la mujer a veces ha sido injustamente invisibilizado. Por eso en esta importante ocasión, es bueno recordar la huella de 5 mujeres platenses que revolucionaron las ciencias, el arte y la política.
🚑 Sor María Ludovica.
Siendo probablemente la más conocida, María Loudovica nació el 24 de octubre de 1880 en Italia. Tras iniciar una vida dedicada la Iglesia Católica, llegó a nuestra ciudad en 1908 como una joven misionera (18) y cocinera en el Hospital de Niños. En aquél entonces este se reducía a una alambrada, un portón, dos salas de madera y unas sesenta camas. Si bien ella se presentaba como persona de pocas capacidades y saberes, pronto destacó por sus cualidades humanas, las facilidades administrativas y por tener una visión aguda. En muy poco tiempo fue ascendida a Consejera Administrativa mientras que en simultáneo comenzó a brindar asistencia como enfermera.
Cuenta la primera anécdota que cuándo en 1915 falleció la Madre Superiora, responsable del Hospital, todos los principales médicos y trabajadores corrieron a solicita que María sea nombrada como la nueva Directora.
Aunque Sor Ludovica no se sentía preparada para dicho cargo, fue quien convirtió la Institución en la magnifica joya que es hoy. A partir de diversos convenios, acuerdos con el gobierno, medios de control y muchas colectas; generó una transformación completa. No solo se construyó el actual edificio, sino que además consiguió la mejor tecnología del momento, creo espacios de acompañamiento familiar y brindó un hogar para los niños enfermos que eran abandonados.
Una segunda anécdota es que en 1951 el gobierno decretó el bautismo de la institución en su homenaje. Pero siendo una tana-platense de carácter muy fuerte replicó: “¿Con quién me confundieron? Yo soy una religiosa... rompan ese decreto. Si no lo hacen, sepan que mañana mismo me voy para Italia”. Dicho y hecho, se postergó el bautismo durante varios años.
Por su parte el Vaticano Beatificó a Sor María Ludovica en el año 2005. Sus restos descansan en una capilla dentro de la Catedral de La Plata junto a unos hermosos vitrales.
📗 Mary Olstine Graham.
Homenajeada con la Escuela Normal I, Mary nació en Saint Louis (EEUU) el 13 de agosto de 1842 y cursó allí el magisterio. Contratada por el ex Presidente Domingo Faustino Sarmiento, llegó al país en 1879 para dictar clases en San Juan. Tras haber instalado las bases del sistema educativo nacional, se mudó a la ciudad de La Plata para encabezar junto a Nicolás Achával las bases en la provincia de Buenos Aires.
El proceso de crear las bases educativas bonaerenses particularmente difícil porque el gobierno nacional se negaba a brindar los fondos y permisos necesarios para creación de escuelas para la ciudad. Esto se debía a la puja electoral entre el Presidente Roca y el Gobernador Dr Dardo Rocha. Aun así Mary se hizo cargo de uno de los principales colegios y lo transformó en un emblema. En menos de tres años la institución ya tenía sus primeras ocho egresadas como maestras platenses. Un árbol que crecería alimentando a todas las escuelas medias de la región.
Mary Graham fue una incansable y comprometida educadora que ejerció la Dirección del Normal hasta sus últimos días en 1902. Amanda por los vecinos, amigos y egresadas; fue homenajeada en 1923 cuándo se colocó la Piedra Fundamental del actual edificio. Algunos de sus objetos personales se conservan en la Sala Museo del Colegio.
🎵 Mercedes Simone.
Exitosa y Pionera en casi todo lo que se propuso, Mercedes nació en La Plata el 21 de abril de 1904. Desde muy joven sintió una pasión por la música participando en el coro escolar, tomando clases y cantando en bares. Durante un trabajo en la imprenta “Benitez & Charlone” conoció a su esposo, con quien pudo organizar una gira por Azul, Olavaria, Tandil, Tres Arroyos y Bahía Blanca. La magnífica y equilibrada voz mezzo-soprano de Mercedes se convirtió en una leyenda, y pronto consiguió debutar en el Teatro Ópera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este tiempo conoció a Rosita Quiroga, la primera cantante arrabalera, quien la introdujo en las grandes ligas de la música.
Su carrera, voz y creaciones tenían una identidad propia. Su actitud pública iba contracorriente, lo cual por momentos desconcertaba y era vista con recelo. Se alejó del tango gardeliano, de las historias machistas y de los estereotipos de mujer tanguera. Ella quería implantar un nuevo estilo y enfoques hacía la melancolía, el amor, la soledad y la muerte. Incluso en 1937 sorprendió al adaptar y grabar el Vals Hungaro “Domingo Triste” en versión tango.
Con una carrera continuamente en asenso, participó en la película “¡Tango!”, el primer largometraje nacional grabado con sonido integrado. Al año siguiente protagonizó “La vuelta de Rocha” y otros títulos; consagrándola como cantante y actriz. Recorrió prácticamente toda Latinoamérica, y fue durante su visita a México recibió el apodo "La Dama del Tango".
💥 Salvadora Onrubia.
¿Quién dijo que una mujer no puede vestir de gala, encabezar un diario exitoso privado y ser la más férrea militante anarquista del momento? Si alguien afirma que es imposible, es porque no conoce la vida de Salvadora, quien nació el 23 de marzo de 1894 en La Plata.
Ya en su adolescencia ejercía la docencia popular, el amor por las letras y una intensa militancia anarquista. A los 15 años comenzó una amistad por correspondencia con Simón Radowitzky e incluso planificó sus dos intentos de fuga.
Siendo una muy orgullosa madre soltera, se mudó a la Ciudad de Buenos Aires y comenzó a trabajar en el diario anarquista La Protesta. Luego de tener algunos cruces periodísticos Natalio Botana, el dueño del diario La Crítica, sorprendieron al mundo al convertirse en una feliz pareja (1919). En sus memorias Salvadora recordó: “Primero hubo insultos, después amistad. Salimos a pasear por Palermo y ya no nos separamos más”.
Muchos habrían apostado por su aburguesamiento ahora que podía codearse con alta oligarquía porteña, pero esa no era Salvadora Onrubia. Ella concurría a las acaudaladas cenas de gala por su profesión, pero luego corría al Sindicato para estar codo a codo con los trabajadores y con las asambleas feministas que exigían el sufragio universal y otros derechos básicos.
Con la llegada del Golpe de Estado de 1930 comenzó la etapa más dura de su vida. Ella fue una de las primeras presas políticas Felix Uriburu. Se juntaron cientos de firmas para que el Dictador la perdone, pero ella misma desafió el momento diciendo que no necesitaba el perdón de nadie. Incluso desafió al tirano afirmando “yo lo autorizo a que se ensañe conmigo si eso le hace sentirse más General y más Presidente”.
✨ Virpi Sinikka Niemelä.
Corría el año 1952 cuándo llegó a nuestra ciudad una adolescente finlandesa que revolucionaría el Paseo El Bosque y las Estrellas. Tras una breve estadía en la ciudad de Tandil, volvió a nuestra ciudad dispuesta terminar el secundario y comenzar estudiar ingeniería química en la UNLP, mientras que en paralelo también se anotó en la Facultad de Astronomía. En teoría una sería su oficio y la otra su pasión, pero lamentablemente fue víctima de la discriminación patriarcal cuándo una empresa farmacéutica la contrató pensado que era hombre. Cuándo la vieron personalmente cancelaron la contratación y ella abandonó sus estudios en química. Lejos de rendirse, ella completo sus estudios en astronomía y continuó para obtener un Doctorado, una Maestría y un invaluable reconocimiento internacional por sus descubrimientos.
A lo largo de su carrera publicó más de cien trabajos en revistas internacionales con arbitraje y 140 en actas de congresos nacionales e internacionales. Su especialidad fueron las novedosas estrellas masivas y binarias, dónde también pudo estudiar la formación de los primeros elementos pesados y los vientos estelares. Todos estos temas aun son muy vigentes en la comunidad.
En 1979 volvió a ser víctima de la opresión, esta vez por el ataque de la Dictadura contra los científicos y la comunidad universitaria, quien la depuso de su cargo como profesora e investigadora. Aun así su nombre tenía tanto cariño y prestigio que en 1990 los astrónomos del Observatorio El Leoncito (San Juan) bautizaron un asteroide en su honor. También en la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísica de La Plata es recordada con uno de los mayores telescopios de la institución.
Se podría escribir largo y tendido sobre otras muchas mujeres que gran realizado grandes aportes desde nuestra ciudad. Algunas son más conocidas que otras por el campo de especialidad donde se desempeñaron o por las oportunidades/tragedias que les tocó vivir. Aquí solo se mencionan cinco, pero también se podría haber hablando de Irene Bernasconi (biologa), Las Hermanas Cartelezzi, Silvina Bullrich (escritora y periodista), Blanca Podestá, Nelly Quel (actriz y cantante), Paula Arana y muchísimas otras platenses. Incluso a todas aquellas madres, hijas, tías, abuelas, artistas, compañeras de trabajo/estudio y militantes de un partido/asamblea que todos conocemos.
Todas son importantes y merecen tener más visibilización. Más en una ciudad dónde ninguna de las plazas y plazoletas ubicadas dentro del Casco Urbano tienen nombre de mujer. Y peor aun, de todas las calles numeradas, las cuales también tienen un nombre propio, tampoco han sido bautizadas en tributo a alguna mujer.
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